07 de mayo de 2019

La kimbomba es una madera de 10 cm. de largo y de forma cónica por ambas puntas. La segunda parte, es un palito de 20 cm. de largo y con un diámetro de 3 centímetros. La kimbomba se juega con mucha similitud al béisbol, pero ésta sustituye a la pelota. El jugador o jugadores que están sirviendo tendrán que hacer tres outs para que él o los jugadores del equipo contrario pasen a batear.

Con motivo a la celebración del Día del Niño, en el Museo de la Cultura Maya fue presentado el libro “Kimbomba” del autor Ramón Iván Suarez Caamal. Los escritores Alma Rosa Freyre y Ángel Sulub fueron presentadores del poemario que enmarca los juegos tradicionales con la palabra escrita.

La Península de Yucatán tiene numerosos juegos tradicionales que practicaban tanto niños como grandes, es así que el maestro Ramón Iván invita a los niños a que pregunten a sus padres cómo se jugaban aquellos juegos que marcaron su infancia. La kimbomba, el tinjoroch y el tirahule fueron inspiración para que el poeta creara esta colección de poemas infantiles.

La participación de la Sala de Lectura y Arte “Chan Paal” se hizo visible en este evento, niños, niñas, jóvenes y adultos leyeron poemas del libro, transportándonos al patio de juegos tradicionales. Al grito de ¡Lotería! por la maestra Lilia Orlayneta, el público disfrutó aquellos juegos de la infancia.

“En estos poemas, se capturan de manera extraordinaria instantes del corazón, donde jugar en la calle era la felicidad” remarcó Ángel Sulub sobre el valor emotivo de los juegos tradicionales.

Ramón Ivan Suarez Caamal nació en Calkiní, Campeche, el 14 de abril de 1950. Estudió Lengua y Literatura Españolas en la Escuela Normal Superior de México. Ha obtenido más de treinta premios en concursos nacionales de poesía, entre ellos, el Premio Nacional de Poesía Jaime Sabines 1991 por Pulir el jade y el Olga Arias 1991 de Durango. En 2000 obtuvo el Premio Nacional Miscaltia para promotores de Cultura Infantil,  el H. Ayuntamiento de Otón P. Blanco le ha otorgado la Presea Gonzalo Guerrero. En 1993 se instituyó el Premio Nacional de Poesía Ramón Iván Suárez Caamal.

Galería